Algunos carros nos impresionan por su desempeño, otros por el lujo, y otros por el diseño. Perteneciendo a la tercera categoría existe un eléctrico que no impresiona por su belleza sino más bien por su fealdad.

El Lampo EV fue un concepto eléctrico presentado por Protoscar en 2009 con las ambiciones de un deportivo y motorización a la altura: dos motores eléctricos Brusa refrigerados a agua, cada uno de ellos conectados a dos ejes, produciendo un total de 268 caballos. Sus dos conjuntos de baterías de 16 kilovatios cada una dan una autonomía de 200 kilómetros.

Sin embargo Protoscar no estaba satisfecha con el prototipo mencionado arriba y produjo la fealdad que vemos en la primera foto: el LAMPO² usa la misma mecánica, pero con la apariencia de un pez bagre con problemas de tiroidea. A pesar de ser tan feo, el LAMPO² es un deportivo eléctrico de respeto: su recarga rápida logra la mitad de la autonomía total en los primeros diez minutos de carga y según Protoscar, su fábrica de energía solar en Seggiano, Italia producirá energía limpia para compensar por el consumo de sus súper deportivos.
[Wired]