
La etiqueta es obligatoria y sencilla, indicando las emisiones de gases del efecto invernadero y de smog o neblina de contaminación que no se disipa y que es común por allá. Ahora el Consejo de Recursos Atmosféricos de California, CARB, está publicando las notas de cero a diez de todos los carros comercializados en el estado, en su sitio en la Internet DriveClean.
Brasil no se queda atrás tampoco. El programa brasileño de Etiquetaje Vehicular lanzado en el último Salón del Automóvil de Sao Paulo, emite una etiqueta de consumo de combustible para etanol y gasolina muy parecida con la que ya viene pegada a los electrodomésticos desde hace algún tiempo.

La etiqueta no informa la emisión de gases nocivos, pero de todas maneras ayuda al consumidor escoger carros más económicos y consecuentemente con menos contaminantes. A diferencia del programa americano, la participación no es obligatoria para los fabricantes y los datos son publicados en el sitio del Inmetro (Instituto Nacional de Metrología Normalización y Calidad Industrial).